Mostrando entradas con la etiqueta UNAM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UNAM. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Y si no existe la energía ni la materia oscura?

  • Por lo menos en los últimos 30 años se ha creído que el 96% de los componentes del universo son materia y energía oscuras; no obstante, no se ha comprobado su existencia
  • Investigadores del Instituto de Astronomía proponen la Teoría de Gravitación Extendida como alternativa
Xavier Hernández Doring, Sergio Mendoza Ramos y un grupo de científicos del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) proponen laTeoría de Gravitación Extendida para eliminar por completo a la materia y energía oscuras que nunca se han visto ni se ha comprobado su existencia pero que, supuestamente, conforman el 96% de los componentes del universo.

Sergio Mendoza, especialista en astrofísica relativista, gravitación y corresponsable de esta teoría, dijo: “Qué tal que no exista ningún fluido oculto u oscuro y se proponga en su lugar la Teoría de Gravitación Extendida compatible con los postulados de Newton y de Einstein, pero que los extiende con nuevas observaciones para predecir el movimiento de objetos masivos como los cúmulos de galaxias, estrellas binarias, galaxias espirales, galaxias enanas y esferoidales”.

Xavier Hernández, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y experto en formación y evolución de galaxias, explica que la propuesta teórica que hacen establece que “La gravedad es un poco más fuerte de lo que Newton pensaba a distancias muy grandes, él calculó que la gravedad tiene un efecto menor conforme se aleja de la masa que la provoca. Este modelo sin modificaciones se aplica de la Tierra a Plutón, pero a una distancia mayor a 7 mil unidades astronómicas -una unidad astronómica (UA) equivale a la distancia que hay entre el Sol y nuestro planeta-, la gravedad deja de caer tan rápido como él calculó para caer un poco más lento”.

Las estrellas binarias

Hernández abundó respecto a los nuevos elementos que identificaron para la elaboración de su teoría: Se buscaron –dijo- sistemas de aceleraciones bajas donde hay irregularidades como en las estrellas binarias (dos estrellas que orbitan mutuamente a 7 mil UA de distancia). Como se mueve muy lento una con respecto de la otra tomaría miles de años trazar su órbita por lo que se midieron sus movimientos relativos. Había una predicción respecto a cómo se debían mover y resulta que se mueven mucho más rápido, cuando pasa el umbral de aceleración crítica de 7 mil UA, es cuando falla la predicción estándar.

No es la primera vez que se proponen modelos alternos a la existencia de la energía y materia oscuras cuya función ha sido explicar la incompatibilidad entre las predicciones de Newton y Einstein en aspectos como que los discos de las galaxias giran más rápido de lo calculado con las leyes de Newton, cuando el grado de desviación de la luz es mayor al predicho por Einstein y los modelos de formación de estructura galáctica no coinciden con las observaciones: La energía y materia oscuras son usadas para llenar esos huecos.

La deflexión de la luz

A parir de su nuevo enfoque, los científicos mexicanos calcularon por primera vez, con gran precisión, cómo es que objetos masivos como los cúmulos de galaxias desvían la luz, compuesta por partículas que carecen de masa, y cómo ésta aparece proyectada en el cielo pero en una posición diferente -proceso conocido como deflexión de la luz, lo cual se interpreta, de acuerdo con el doctor Mendoza, como resultado de la curvatura del espacio-tiempo. El resultado de esta medición se publicó en la revista arbitrada Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

El doctor Hernández agrega que “todas las propuestas alternas podían explicar la manera en cómo se mueven las estrellas en las galaxias sin la materia oscura, pero no la manera en que se curva la luz cuando pasa cerca de galaxias, que ocurre cuando tienes frente a ti como observador una galaxia o un cúmulo de galaxias y atrás hay una fuente de luz, ésta no va en línea recta sino que modifica su trayectoria, por el cúmulo de galaxias, y hace que se curve. Este efecto se llama lente gravitacional o anillo de Einstein”.

Los científicos del Instituto de Astronomía retomaron las observaciones que se reportan en el catálogo SLoWPoKES (acrónimo en inglés para Safe LoW-POwer Kritical Experiment) que contiene un muestreo del cielo con datos del telescopio Sloan. Los análisis y mediciones se hacen desde un punto de vista teórico. Este año se lanzará la sonda Gaia que obtendrá un catálogo de aproximadamente mil millones de estrellas, cuásares, galaxias y planetas extrasolares. Hará un mapeo tridimensional y proporcionará datos relativos a la distancia, movimiento y posición anual de éstos.

El doctor Xavier Hernández comenta que con Gaia “dentro de dos o tres años podremos obtener mediciones mucho más precisas que van a poder confirmar si lo que estamos haciendo está bien o no”. Por lo pronto, la propuesta que elaboraron Hernández, Mendoza y sus colaboradores ha sido bien recibida por los investigadores que hacen observaciones directas y los científicos que hacen gravedad modificada; quienes no están interesados en el tema o no quieren saber nada del tema, de acuerdo con Hernández, son los que hacen modelos teóricos de materia y energía oscura.

La materia oscura, hipotéticamente, está conformada por partículas que no se pueden ver y que pueden atravesar edificios, seres humanos o planetas; puede influir en los efectos gravitacionales del universo, por ejemplo, en cómo se forman las galaxias y qué tan rápido giran; no interactúa con la luz ni la absorbe, de ahí que no aparezca en el espectro electromagnético. La energía oscura es, hipotéticamente, la responsable de añadir más espacio entre galaxias en el universo que se encuentra en expansión.

En todo el mundo se han destinado recursos económicos para modelar la hipotética existencia de estas partículas exóticas; el doctor Hernández comenta: “hay una cantidad de experimentos y proyectos asociados a detectar a la materia y la energía oscuras en los que se gastan millones de dólares. Hay equipos de trabajo que llevan años y años anunciando que ya pronto aparecerán… y no aparecen, entonces se la pasan modelando el éter”. El éter, una idea que data de la filosofía aristotélica para referirse a una sustancia brillante y ligera que respiraban los dioses.

Luz Olivia Badillo

La nota se publicó en:

http://www.comunicacion.amc.edu.mx/comunicados/plantean-inexistencia-de-materia-y-energia-oscuras/

Infografía: Mariana Espinosa.

domingo, 24 de marzo de 2013

Aumenta segregación socioespacial en ciudades de México y América Latina

•Cada vez más la población pobre vive en las periferias de las urbes con poco o nulo acceso a servicios básicos

•Expertos analizan características comunes de las ciudades de América Latina

El seminario “Segregación urbana y espacios de exclusión social”, realizado el 13 y 14 de marzo en el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reunió a expertos de diversas universidades del país para intercambiar experiencias en torno a los rasgos que caracterizan los patrones de segregación socioespacial en las ciudades, es decir, cómo se diferencian los grupos sociales en las urbes, y las peculiaridades y diferencias de dicho fenómeno en ciudades de nuestro país como Guadalajara, Ciudad Juárez, Cuernavaca y la ciudad de México, y otras en Latinoamérica.

“En nuestras ciudades, que se caracterizan por tener un modelo económico neoliberal –y varios estudios académicos de América Latina lo confirman–, ha aumentado la segregación residencial. Vemos cómo centros comerciales, grandes corporaciones y barrios cerrados exclusivos para gente rica han expulsado a grupos en condición de pobreza de las zonas céntricas a las periferias, lugares donde viven en la ilegalidad y con carencia absoluta de servicios”, comentó el doctor Adrián Guillermo Aguilar, uno de los coordinadores del Seminario y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

El doctor José Omar Moncada, director del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), también miembro de la AMC, reconoció la labor de los coordinadores del seminario por las 19 ponencias que reunieron el 13 y 14 de marzo a especialistas de universidades de diversos estados del país: la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, El Colegio Mexiquense, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Autónoma de Quintana Roo, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados Unidad Mérida y la Universidad Católica de Chile, entre otras.

Martha Schteingart, participante e investigadora de El Colegio de México, lleva 50 años estudiando la división social del espacio en la ciudad de México, donde el principal rasgo es que se han agregado a la mancha urbana municipios del estado de México e Hidalgo. Expuso que a diferencia de las ciudades de Estados Unidos donde las personas en condiciones de pobreza se concentran en el centro, en nuestro país ocurre todo lo contrario.

La investigadora distinguió dos tipos de segregación: la pasiva, que son los ciudadanos sin un suelo dónde puedan construir sus hogares, razón por la cual, se ven obligados a migrar a las periferias de las urbes. En este rubro ubicó a cerca del 23% de habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México. Y los grupos de segregación activa, personas de clase alta que eligen vivir en barrios cerrados y vigilados. Ubicó a medio millón de personas en dicha condición.

El doctor Adrián Guillermo Aguilar agregó que las decisiones de gobernanza deben tocar a diferentes niveles de gobierno en el caso de la zona metropolitana del Valle de México, una megaurbe; sin embargo, todavía tenemos una división muy marcada en la toma de decisiones entre estados y municipios, lo cual no debe de ocurrir porque los problemas no se detienen en los límites estatales.

“En este momento no se nota tanto la unión física entre una ciudad y otra, por ejemplo, entre Tizayuca y Atenco pero hay una unión funcional porque hay gente que trabaja en una ciudad pero vive en la otra. Hay muchos vínculos y lo tenemos que ver como un solo fenómeno con implicaciones regionales que rebasan los límites estatales o municipales: los planes y la toma de decisiones tienen que ser a ese nivel”, destacó.

Luz Olivia Badillo

jueves, 14 de marzo de 2013

Materiales para construcción no corresponden con el clima del país

  • El diseño bioclimático debería ser una materia obligatoria en la carrera de Arquitectura, destacó Guadalupe Huelsz, investigadora del Instituto de Energías Renovables de la UNAM
 “En México dos terceras partes de la superficie del país son cálidas y el uso de ciertos materiales y el diseño de las edificaciones no es acorde con esta realidad. Estamos lejos de tener espacios confortables, que no requieran sistemas de calefacción o enfriamiento que consuman grandes cantidades de energía”, dijo la doctora Guadalupe Huelsz, investigadora del Instituto de Energías Renovables de la UNAM e integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

La doctora Guadalupe Huelz estudia los mecanismos para lograr la sustentabilidad de las viviendas mexicanas. 
Foto: Arturo Orta


El uso de la energía residencial, comercial y público representa el 18.6% por ciento del consumo final de energía en el país. La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía ha hecho público que de esa cifra, el 44% se emplea en calefacción y aire acondicionado, 33% en iluminación y electrodomésticos; 14% en refrigeración y 9% en estufas y calentadores de agua. Sin embargo, no se tienen las especificaciones de uso por entidades, explicó la especialista en el marco del Programa Hacia dónde va la ciencia, organizado por la Academia Mexicana de Ciencias, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia.

“El diseño bioclimático es muy poco estudiado, casi no hay personas preparadas técnicamente en el país, por lo que debería de ser una materia obligatoria en la carrera de Arquitectura. Además, se deberían crear vínculos entre investigadores y profesores de arquitectura, y de ciencia e ingeniería que sean expertos en las áreas de transferencia de calor, dinámica de fluidos y de materiales”, comentó Huelsz.

La arquitectura bioclimática es el estudio del uso eficiente de la energía en las edificaciones, ya sea bajo un perfil comercial, residencial o de servicios. Tiene que ver con el diseño de estructuras que respondan a las necesidades de quienes las habitan y que sean acordes con el clima del lugar para un menor consumo de combustibles fósiles.

La Política Nacional de Vivienda del actual sexenio contempla, dentro de sus ejes estratégicos, llevar a la vivienda mexicana hacia un Modelo de Desarrollo Urbano Sustentable e Inteligente, por lo que el diseño bioclimático será clave para alcanzar dicho objetivo. El proyecto íntegro se publicará en 2014 y estará a cargo de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dependencia creada el pasado 11 de febrero de 2013.

Luz Olivia Badillo

domingo, 10 de marzo de 2013

La mayor parte de la bioenergía se desperdicia en el país

•Tiene un potencial 10 veces mayor al uso que actualmente se le da, señala Omar Masera
•En México aproximadamente 70 millones de toneladas de residuos agrícolas o forestales terminan en barrancas

La bioenergía se obtiene a partir de derivados de materia orgánica como la caña de azúcar, la leña, el carbón, residuos de ganado, microorganismos fotosintéticos y desechos orgánicos, las fuentes de abasto son amplias, y entre la escasa utilización actual de energías renovables, abarcan el 77% del consumo final a nivel mundial. La ventaja de este tipo de energía es que puede producir calor, electricidad, combustibles líquidos (como etanol y biodisel), sólidos (como el carbón o la leña) o gaseosos, como el biogás.

El doctor Omar Masera Cerutti, quien dirige el Laboratorio de Bioenergía del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM y es miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, considera que esta energía tiene un potencial 10 veces mayor a su uso actual en el país, el cual ronda entre los 3 mil 569 petajoules, una medida de calor y energía que se utiliza para cuantificar grandes cantidades (miles de billones de joules).

“En México generamos 70 millones de toneladas de residuos agrícolas o forestales, la mayor parte es tirada en barrancas o, en el mejor de los casos, en rellenos sanitarios; son un problema sanitario, pero bien podrían ser aprovechados y contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, comentó el doctor Masera.

El científico estudia el desarrollo de la tecnología sostenible para comunidades rurales de escasos recursos económicos; por ejemplo, el uso de la leña, uno de los recursos renovables más usados en el país: 25 millones de mexicanos aún cocinan sus alimentos en fogones. Ello le ha generado una agenda de investigación de largo plazo que le ha permitido desarrollar estufas eficientes de materiales diversos como barro, cemento y ladrillo.

Hay una revolución tecnológica en el desarrollo de estas estufas; por un lado, se cuecen alimentos de manera eficiente al distribuir el calor para que varias ollas se calienten al mismo tiempo y; por otro, se genera electricidad que permite recargar lámparas LED y celulares, una solución ideal para pueblos que carecen de servicios básicos.

Al respecto, Masera Cerutti, quien forma parte del grupo de investigadores del Panel Intergubernamental de Cambio Climático que en 2007 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, comenta: “Deberíamos de tener una política que priorizara el acceso de los servicios energéticos de los habitantes, empezando por los más pobres, pues algunos ni siquiera tienen resueltas necesidades básicas como iluminación, cocción o refrigeración de sus alimentos”, cuando sí existen las soluciones, muchas de estas pueden venir de las mismas comunidades.

Luz Olivia Badillo

Fuente: http://www.comunicacion.amc.edu.mx/comunicados/la-mayor-parte-de-la-bioenergia-se-desperdicia-en-el-pais/

Foto: Arturo Orta

martes, 5 de febrero de 2013

RESERVA ECOLÓGICA DEL PEDREGAL DE SAN ÁNGEL: ATLAS DE RIESGOS

  • Presentan libro sobre una reserva con características especiales pues representa el 33% del campus de la Ciudad Universitaria

  • Es un patrimonio natural de todos los mexicanos, por lo que el libro debe servir para conservarla y valorarla, señaló Rosaura Ruiz  

     

    Actualmente existen más de mil 500 formas de vida en la Reserva del Pedregal de San Ángel, entre las que destacan el tlacuache, el cacomixtle, la tarántula y la calandria; este territorio en 30 años se ha ido extendiendo: originalmente contaba con 124 hectáreas en 1983 y en 2005 alcanzó 237 hectáreas. 

    La reserva enfrenta riesgos ambientales que van desde la extracción de roca hasta la contaminación lumínica y de ruido, esta última alterando el comportamiento de los animales. Estos son algunos de los elementos que se examinan en el libro: La Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel: Atlas de riesgos que se presentó el pasado 21 de enero en el auditorio Carlos Graef en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    El Atlas, elaborado por Antonio Lot, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), Marcela Pérez Escobedo, Guillermo Gil Alarcón, Saúl Rodríguez y Pedro Camarena, expone las prácticas que cualquier visitante debe evitar en la reserva ecológica para su protección, como la introducción de flora y fauna exóticas, es decir especies que se encuentran fuera de su área de distribución original, como los árboles de eucalipto o los perros y gatos que la gente abandona; pues son especies que afectan a la población nativa de la reserva, se afirmó durante la presentación. 

    El libro de divulgación científica busca concientizar a la sociedad para la preservación de la flora y fauna del terreno, que representa el 33% del campus universitario e incluye una breve historia sobre la formación del Pedregal a causa de la explosión del volcán Xitle, hace mil 670 años.

    La obra contiene once riesgos ambientales y catorce mapas; expone, por ejemplo, el problema de los incendios en la zona de reserva, que dependiendo de su intensidad, frecuencia y magnitud, provocan el desplazamiento de diversas especies y modifica la disponibilidad de recursos alterando la dinámica del ecosistema. Estos ocurren generalmente entre enero y mayo, pero no es el temporal el factor determinante sino el desecho de colillas de cigarros encendidas, entre otro tipo de basura. En los últimos 11 años se han registrado 164 incendios.

    La presentación contó con la participación del doctor Cesar Nava Escudero del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y el doctor Carlos Arámburo de la Hoz, Coordinador de la Investigación Científica de esa institución.

    La directora de la Facultad de Ciencias, Rosaura Ruiz Gutiérrez, expresidenta de la AMC y moderadora de la mesa, destacó que la reserva es un patrimonio natural de todos los mexicanos, por lo que el libro debe servir para conservarla y valorarla.

    El doctor Zenón Cano Santana dijo que los principales vecinos invasores de las especies somos los seres humanos; diariamente transitan 70 mil autos en el circuito interior de Ciudad Universitaria y las 266 mil personas que habitan en la universidad generamos diariamente 53 toneladas de basura, advirtió. 

    El biólogo Armando Peralta Higuera del Instituto de Geografía señaló que el libro puede servir de referencia en la gestión ambiental de otras reservas; no obstante, tiene que ir acompañado de un cambio de hábitos por parte de los ciudadanos para evitar prácticas incompatibles con el futuro de la naturaleza.

    Luz Olivia Badillo